Y la vida sigue…

Supongo que conforme nos hacemos viejos, vamos entendiendo y haciendo muy nuestras las frases de «por algo pasan las cosas», «la vida sigue», «el dolor nos hace mas fuertes», entonces al envejecer derramamos menos lagrimas y tenemos en la cabeza una grabación que repite esas frases una y otra vez.

Pero la verdad es que ser fuerte se trata unicamente de llorar menos, sentir lo mismo, pero llevarlo por dentro y lo peor es que no sale… ya no puedes llorarlo como cuando el novio te dejaba a los 15 y simplemente llorabas hasta quedarte dormido, hoy creo que madurar es eso… llegar al punto en el que algo te duele tanto que el corazón ya no se rompe, simplemente se detiene haciendo que te duela el pecho y todo se detenga.